Han pasado casi dos décadas desde que los programas de navegación Web aparecían como instrumentos difíciles de usar y destinados para “unos pocos”.
En la primera etapa de los 90, los científicos suizos necesitaban comunicarse con sus compañeros para compartir sus hallazgos y estudios. Para ello desarrollaron no solo lo que ahora conocemos como Internet (World Wide Web), sino también un lenguaje básico para crear páginas Web llamado HTML.
Para poder relacionarse con sus compañeros les hacía falta, también, algo que facilitase el visionado de esos mensajes en diferentes ordenadores. Para ello, los americanos desarrollaron el primer navegador gráfico de la historia. Este primer navegador recibió el nombre de MOSAIC.
MOSAIC recibió una buena acogida, pronto salieron sus versiones comerciales. Se permitió el desarrollo privado de navegadores por parte de diferentes empresas, así surgió el primer Internet Explorer (conocido como Spyglass MOSAIC). Un creador de MOSAIC fundó con uno de los empresarios tecnológicos del momento una compañía llamada “Mosaic Communications Corporation”, que lanzó Mozilla (posteriormente renombrado como Netscape Navigator).